17 nov. 2011

Hasta siempre y gracias.





Todavía no lo puedo creer. Si bien no era amigo de Guido, él era uno de esos que en todas las carreras se hacía un tiempo para cruzar unas palabras, aunque nomás sea un cómo andás, todo bien. Era un pibe. Dos años menor que yo. Creo que eso es lo que más impacta más allá de la muerte de un piloto de TC, como lo nombraron en varios medios, sin siquiera poner su nombre. 
En este momento lo único que tenemos que pensar es eso. Era un pibe. Lo mejor que podemos hacer ahora es recordarlo, tenerlo presente, y transmitirlo de ahora en más para que esté vivo en todos nosotros, para siempre.
Esta época es rara, con el tema de Internet y las redes sociales, todo es instantáneo y las personas buscan espectacularizar sus actos a cada minuto. Creo que ahora no es momento de pensar en actos u homenajes, que si los merece, por supuesto, pero debe hacerse un duelo, repito, se fue un pibe. Tampoco es hora de pensar en protestas, y menos que protestas en venganzas.
Los culpables de la cadena de errores que llevaron a esta tragedia deben estar pasando un muy mal momento. Ellos saben quienes son y no necesitamos agravar la situación. De juzgar se encargará la justicia o quien se tenga que encargar. Algo va a cambiar seguro, pero tomar acciones en este momento no tiene sentido. Les pido a todos que tengan calma, se alejen un poco de toda esta locura virtual y piensen un poco en que se fue una vida de apenas 22 años. Hay culpables, si, pero en su interior ellos pagarán más cargando su conciencia que con cualquier cosa que desde afuera podamos hacer.

Tener que hablar de esto la verdad que es lo que menos tengo ganas de hacer, pero les vuelvo a pedir, respeten este momento de duelo y aprovechen las posibilidades que nos da este medio pare seguir recordando a Guido y que su memoria perdure para siempre.

Manuel Flores-DFSN